La mañana se alza tranquila pese al temor de que el agua haga acto de presencia. Son las siete y media, hora de inicio de la primera eucaristía de Domingo de Gloria. Mayordomos y camareras, costaleros, devotos y público en general, se reúnen en el Templo para celebrar el día grande "en que actuó el Señor".
A las ocho sale la Mare de Déu del Remei. Se dirige a la casa de la familia Durá Marín donde descansará hasta tocar las 10, momento en que partirá hacia la Plaza de la Malva para reencontrarse con su hijo. Antes, el almuerzo de toña con chocolate es compartido por todos los monoveros que, cumpliendo la tradición, deciden coger fuerzas con tal de acompañar a Madre e Hijo.
‘La Artística’, fabulosa, toca su tradicional pasodoble dedicado a la Madre, distinto en cada año. Como es de esperar, arranca aplausos entre el numeroso público madrugador.
A las diez, la Virgen del Remedio ya pasea por la calle Colecta; a la par, el Santísimo inicia su recorrido desde la Iglesia Arciprestal. La Primera, más puntual que el Segundo. Ambos se colocan en sus respectivos puestos. La Mayordomía, cuidando hasta el más pequeño detalle, da orden de retirar el velo negro que cubre a la Madre y dejar entre sus preciosas manos unos claveles rojos; proceden, pues, las reverencias. Una, dos y tres solemnes para alante, otras tres para atrás; y con Ella, todo el público presente en la Plaza de la Malva. Parece que la tierra se hunde con cada reverencia. Seguidamente, la Madre se levanta con elegancia para recibir con alegría a Cristo Resucitado, bienvenido de nuevo entre vivas, aplausos, música, cohetes y las palomas. Jesús ha triunfado sobre la muerte: "sea nuestra alegría y nuestro gozo".
Media hora más tarde, la Procesión entra en el Templo en pos de celebrar la segunda Eucaristía del Domingo de Gloria. Las campanas son testigo de ello. La lluvia, entonces, no ha querido interrumpir el inevitable fin de la Semana Santa monovera.
Los monoveros, después de la solemne mañana, invaden el campo para comer la Mona en familia y con amigos.
Nicolás Vidal Poveda 26/04/2011
Procesión del Santo Entierro, 22 de abril
Un año más conmemoramos el Santo Entierro, uno de los momentos, entre otros, más solemnes de la Semana Santa. Son las 7.30 de la tarde, hora convenida para el inicio de la procesión y no hay atisbo de su inicio, la Junta de Cofradías se ha reunido y deciden ante la imprevisibilidad climatológica retrasar media hora su inicio, máxime teniendo presente lo ocurrido la noche anterior, no será hasta transcurrida una hora cuando se decida su inicio, pasadas las 8.30 de la tarde y acortando ligeramente su recorrido.
Comienza la Procesión del Santo Entierro e inician su salida las distintas cofradías, Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Hermandad del Santísimo Cristo Crucificado y María Santísima de la Esperanza, Nuestra Señora de los Dolores, el Santo Sepulcro y Jesús Cautivo, titular de la procesión, acompañada por el Sr. Cura párroco arciprestal y las distintas autoridades locales , cierra el cortejo Nuestra Señora de la Soledad, que para la ocasión y ante la posibilidad de lluvia, ha tomado medidas, cubriendo su manto con una capa
Portan los costaleros del Santo Sepulcro lazo negro en señal de dolor por la perdida de la madre de uno de los costaleros, que esa misma mañana recibió sepultura, y fiel a su promesa porta también el trono, junto a sus compañeros.
Todas las salidas de los tronos tiene la solemnidad que el caso requiere, todas portadas por costaleros, que a paso lento, pero seguro, realizan sus salidas con gran realce. Todas son aplaudidas con emoción pero, el público allí congregado quiere transmitir sus sentimientos a la Hermandad del Santísimo Cristo Crucificado y María Santísima de la Esperanza, cuando en su salida del templo portan tan solo al Cristo Crucificado con los varales que tradicionalmente procesiona el día del Vía Crucis, quedando en el interior del templo el trono y la imagen de Maria Santísima de la Esperanza tras los desperfectos que la tormenta de la noche anterior ocasionó. Cofrades y no cofrades se aunaron en su dolor, y pese a los inconvenientes, no por ello quisieron dejar de acompañar al Santo Entierro.
El recorrido, ya tradicional, se vio acortado, subiendo por la calle Mayor se giro por la calle Santa Teresa, para proseguir por la calle San Juan hasta la Avenida de la Comunidad Valenciana, Maestro Don Joaquín hasta la calle Iglesia, para entrar en el templo
Comienzan a hacer sus entradas todas las cofradías, en el orden que salieron. Mientras la Cofradía del Santo Sepulcro se prepara para realizar el Santo Entierro, hace su entrada Nuestra Señora de la Soledad.
La imagen del Cristo Yacente es bajada de su trono y a hombros de mujeres cofrades es llevado hasta su urna, mientras miembros de las bandas de las cofradías interpretan una pieza musical, es llevado hasta su urna , allí lo esperan los estandartes de todas las cofradías y autoridades, y tras unas palabras de D.Antonio, cura párroco, es guardado en su urna.
Mari Carmen Calpena Poveda 28/04/2011
Procesión del Silencio, 21 de abril
No es esta la crónica que yo quería ofrecer en este año. Hubiera preferido contarles el paso racheado, el suave tintineo de las bambalinas en su golpear en los varales. Deseaba yo, narrarles y hacerles partícipes del esfuerzo de las costaleras en la subida de la calle Argentina. Y que el vibrar de la banda de tambores golpease en su interior, con su paso por las calles de Monóvar. Nos habríamos emocionado recordando las suaves mecidas del palio a los sones de la marcha procesional Mater Mea, interpretada por al Agrupación Musical La Artística. Quería yo, compartir con los lectores de esta narración, un trocito de nuestro sueño. El sueño de un colectivo de setecientas personas y trece mil habitantes que lo esperaban. Quería yo, hablarles del sueño de los despiertos.
La disparidad de previsiones climatológicas a lo largo de la semana, parecía disiparse a la hora en que debía celebrarse la Estación de Penitencia correspondiente al Jueves Santo. El porcentaje de lluvia era elevado, pero entre las once de la noche y las dos de la madrugada, la cantidad de agua pronosticada era baja, apenas 0,1 mm, con lo que Monóvar vería en la calle el nuevo Paso de Palio. Altar Procesional de María Stma. de la Esperanza en la noche pasional.
María Santísima, en su advocación de la Esperanza, lucía resplandeciente allí arriba, bajo palio, iluminada por su candelería de cirios. Se esperaba el rachear de los pies de las costaleras, el tintineo de sus bambalinas, sus doce varales meciéndose en la noche oscura del Silencio. La banda de tambores ya había acompañado al paso del Stmo. Cristo Crucificado en su salida del Templo, y por fin la Esperanza se hizo a la calle. Sus costaleras la sacaron "sufriendo", sobre los pies, en un clamoroso silencio. Que contradicción tan grande, clamoroso silencio. Si, silencio porque no se oía ni un solo murmullo, ni la respiración de los cientos de personas que contenían la respiración, a la espera de que culminase la salida, pero clamoroso, porque sonaban los corazones palpitantes de las costaleras, que con su trabajo y devoción querían sacar a la Madre, a cuerpo de Reina, a las calles monoveras. La capataz manda "arriba" y la banda de música inicia la Marcha Real entre aplausos, vivas y lágrimas de emoción que furtivamente, ruedan por las mejillas del público y los nazarenos.
Las doce estrellas de la corona de Nuestra Esperanza, se mezclaban con las del cielo que parecía despejar y el cortejo procesional encabezado por la Cruz de Guía, marchaba en una organización casi perfecta. Nunca antes había logrado la Hermandad, tal conjunción. La banda de tambores titular, seguía los pasos de la infantil, y tras ella, una nueva insignia, El Simpecado, representación Mariana por antonomasia que viene a significar el Dogma de la Inmaculada Concepción de María. Tras el paso de Cristo, principal titular de la Hermandad, desfilaban las Damas de Mantilla, la representación de la Junta de Gobierno de la Hermandad, y la representación de las Cofradías y Hermandades que conforman la Junta Mayor de Cofradías de Semana Santa de Monóvar. Precediendo al paso de palio, encabezaba una segunda presidencia de invitados con motivo de la salida de María Stma. de la Esperanza, formada por D. Fernando Antón Botella, Hermano Mayor de la Cofradía del Ecce Homo de Aspe; D. David Vera, en representación de la Hermandad del Stmo. Cristo del Mar de Alicante; Dª Francisca Parreño Coloma, Concejal de Cultura del M. I. Ayuntamiento de Monóvar; Dª Asunción Hurtado Pérez, Madrina de la Virgen de la Esperanza. Tras ellos, D. Salvador Poveda Bernabé, Alcalde del M. I. ciudad de Monóvar; D. Rafael Maluenda Verdú, Vicepresidente Primero de las Cortes Valencianas; D. Enrique Marhuenda Bellot, Hermano Mayor de la Hermandad y D. José Ríos Armero, Presidente de la Junta Mayor de Cofradías de Semana Santa de Monóvar.
Todo transcurría según lo previsto. Los diputados de tramo, encargados de la organización del cortejo habían previsto cuatro escapadas en caso de que apareciese la temida lluvia. Pero después de la emocionante subida de la calle Argentina, a los sones de la marcha procesional "La Madrugá", nos adentrábamos en la zona más peligrosa. El ritmo era bueno, tras dos horas de procesión, habíamos llegado a la calle Segura y allí empezaba el peligro, ya que no había ninguna salida, en caso de lluvia había que continuar.
La Plaza de Stmo. Cristo Crucificado estaba abarrotada de fieles deseosos e impacientes. El paso de Cristo estaba llegando, sonaban los tambores con una adaptación de "La Saeta", solo cabía esperar la llegada de su Madre para poner en escena el pasaje evangélico que representan nuestros Titulares; "Mujer he ahí tu hijo…he ahí tu Madre". Allí debía sonar la marcha "A ti Manué", como antes lo había hecho, "La Madrugá", "Reina de San Román"y "Mater Mea". Pero quien apareció fue una terrible tromba de agua que apenas nos permitía ver el asfalto. Los diputados de tramo, dieron la orden para que rápidamente se enfilara la calle Mayor en dirección a la Arciprestal de san Juan Bautista. En el camino, un nutrido grupo de amigos, familiares y vecinos, animaban con vivas a la Stma. Virgen, aplausos y gritos de ánimo a las costaleras que pusieron un duro ritmo para salvaguardar nuestros enseres del impresionante río de agua que bajaba de los barrios altos de la ciudad.
Ya todo se había consumado. Una vez nuestros Titulares se encontraban a resguardo, estallaron las emociones contenidas en el interior de los nazarenos que aguardaban en el interior del Templo. Los abrazos, lágrimas, lamentos y abatimiento habían hecho mella en todos los presentes, y heridos en nuestro interior más intimo, no podíamos perder el tiempo y nos pusimos manos a la obra para secar al Cristo, su paso, dañado en su dorado, y el paso de palio, que aunque es impermeable en su techo, podía sufrir daños en sus varales, tanto del palio, como los de carga.
Esta es la crónica de una noche que empezaba como un sueño y terminó en pesadilla. Pesadilla que ha dejado heridos nuestros ánimos, aunque debemos sobreponernos, si Cristo cayó tres veces, también nuestra corporación ha de levantarse, e inmediatamente después, agradecer a todo el pueblo de Monóvar, su ayuda, aliento y ánimos mostrados en estos días, empezar a reparar los daños y preparar la Semana Santa del 2012.
Pablo Jaén Mira 27/04/2011
Procesión del Miércoles Santo, 20 de abril
Ya es Miércoles Santo, parece que el tiempo amaina y se acerca la hora de salida de las titulares del día. Doce minutos más tarde de lo previsto, se abren las puertas del templo, de nuestra Sede Parroquial. Un murmullo invade los exteriores de la iglesia, al igual que en el interior del templo donde, éste mismo, cubre el ambiente, pues allí dentro ultiman los preparativos. Velas encendidas, tambores en orden, costaleros concentrados, capirotes colocados… Al fin se escucha un redoble... silencio es "la llamada" ¡ya sale la Dolorosa!... Segundos más tarde la banda empieza a desfilar, dejando espacio a la titular de la Cofradía. En la calle, silencio de nuevo…ya se escuchan los acordes de "Costalero del Soberano" …aplausos... la Dolorosa ya está en la calle. Algún costalero llora de emoción, acompañando al público presente que no puede contener las lágrimas al ver salir a su Virgen Dolorosa, entre las notas celestiales de su banda de cornetas y tambores..
Seguidamente aparecen vestas negras, sí, Nuestra Señora de la Soledad es la siguiente en pisar la calle. Son alrededor de las diez y media de la noche y el camino de fe y pasión empieza a tener sentido. Aquí no suenan cornetas, solo tambores… !Qué bonito sonido!, duro, seco, rotundo… Pues nuestra Soledad no merece menos, una Soledad enlutada por la muerte de su Hijo, ansiosa porque, cómo narra Francisco Jaén en su crónica: "…va en busca de su Hijo y no cesará en su empeño hasta encontrarlo. Acompañada por su Cofradía recorre calles y callejones, pronto le verá… Ella lo sabe." Los monoveros y monoveras se emocionan, pues no es para menos, la elegancia, solemnidad y seriedad ya invaden las calles de nuestra ciudad.
Cofrades de luz, mantillas, presidencias, bandas de cornetas y tambores… todos se dirigen al punto donde ambas cofradías coincidirán minutos más tarde. Éste año el lugar elegido es el cruce de Ronda Constitución con Daniel de Nueda y Pablo VI. Primero asoma Nuestra Señora de los Dolores, con su Hijo en brazos, segundos más tarde, Nuestra Señora de la Soledad, con paso firme y continuado. Al fin llega el momento, el más esperado por nuestra Virgen Soledad, al fin encuentra a su Hijo… los varales de ambos tronos parecen rozarse, marcando el paso al ritmo de "Costalero de Fe" que las bandas de las cofradías interpretan conjuntamente. Al finalizar la melodía Nuestra Señora de la Soledad se arrodilla ante su Hijo fallecido… los aplausos y los gritos de alegría invaden este espacio y pronto, ambas cofradías, la una junto a la otra, descienden Ronda Constitución para encontrar el camino de vuelta a casa. Un camino algo emocionante para la cofradía de la Soledad, pues su imagen Titular pasará por la puerta de su Casa-Hermandad.
La primera en llegar al templo es Nuestra Señora de los Dolores, una espectacular entrada al son de "Jesús Cautivo". Su Hijo ya está en casa y Ella llega tras él. Nuestra madre, Nuestra Señora de la Soledad entra en el templo mecida al ritmo de los tambores de su banda, parece que quiera decirnos algo, pues ya está junto a su Hijo descansando en nuestra Parroquia.
Los monoveros se emocionan y gritan de alegría, que emoción, las dos cofradías de hoy han hecho una gran Estación de Penitencia, viéndose ininterrumpidas por actos ajenos a la Semana de Pasión. Ya están en su templo, en su casa, aunque volverán a salir en procesión el Viernes Santo, llenas de dolor acompañarán a su Hijo yaciente en su Santo Entierro. Dolor y pena por la pérdida del Hijo, pero con la esperanza de ver cumplida su promesa. "doy mi vida, para recobrarla de nuevo... Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo" (Jn 17,18).
Mónica Marhuenda Sanchíz 28/04/2011
Procesión del Martes Santo, 19 de abril
El tiempo es un poco desapacible, nubes y claros. El día transcurre y la tarde nos deja una ligera llovizna que cesa sobre las 21 horas. Todos miramos al cielo y esperamos que ese cielo nos de una tregua y podamos realizar la estación de penitencia.
La previsión meteorológica dice que a partir de las 21,30 horas no se espera lluvia. La emoción se hace más fuerte a medida que se acerca la hora de la salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno. En el ambiente se nota que todos estamos impacientes y le pedimos a El que el recorrido tan esperado por el barrio de La Goletja y El Palera transcurra como está previsto.
Se hace silencio y al sonido de la matraca se abren las puertas del Templo y se inicia el cortejo procesional con la salida de el guión, BCT, cofrades, estandarte, por fin se oyen los tambores, clarines... y una trompeta rompe el silencio de la noche, y con los sones de la nueva marcha interpretada por la BCT "Al Cristo de los faroles" se inicia la estación de penitencia.
Los costaleros mecen La Imagen y se preparan para efectuar la salida, limpiamente sortean el Portón de madera y el dintel de la puerta del templo, Nuestro Padre Jesús ya está en la calle, un año más se ha logrado, y a hombros de sus costaleros con un firme caminar hacia delante y hacia atrás al compás de la música, finaliza la salida del templo de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Cofrades y acompañantes caminan por la calle mayor hasta llegar a la calle Dr. Más, al llegar al barrio de La Goletja, se vivieron momentos de emoción con la subida de nuestra querida Imagen por las calles angostas de este típico barrio de Monóvar.
La afluencia de gente acompañando la estación de penitencia era notable, todos esperaban expectantes la subida del Nazareno por la avenida de los Pintores, la banda de cornetas y tambores que hasta ahora se situaba detrás del trono inicio la subida al Palera situándose en lo alto. Al son de la marcha "A los pies de Sor Ángela", Nuestro Padre Jesús inicio una emocionante subida como si del Monte Calvario se tratara a hombros de los costaleros. Su paso lento y acompasado llenó de emoción el ambiente y más de una lágrima rodó por muchas mejillas. Por unos breves pero intensos momentos, se revivió la subida al monte Gólgota donde CRISTO fue crucificado. Coronada la cuesta fue recibido con un clamoroso aplauso de todos los allí congregados y una gran ovación y ánimo a los costaleros por el esfuerzo realizado.
El recorrido sigue por la M30 (Carretera dels Clots) y por la calle Virgen del Carmen para acceder de nuevo a la calle Mayor. Nuestro Padre Jesús camina en la noche oscura al son de las marchas que hacen más ligero su caminar, ha sido una noche de emociones, de sentir en lo más profundo el peso dulce de "La Cruz de Nuestro Señor".
La BCT interpreta "El Pescador de Hombres" ¡ Señor me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre !.
Si miras los ojos del Nazareno ya no puedes dejar de mirarle, la tristeza de sus ojos no es por "El" reflejan su sufrimiento por nosotros, Señor danos fuerzas para ayudarte a llevar La Cruz, en La Cruz de nuestros Hermanos. Lentamente llegamos a la Arciprestal de San Juan Bautista y una vez más la emoción nos embarga.
El Nazareno, al compás de la marcha "Caridad del Guadalquivir" hace su entrada en el templo. El esfuerzo de los costaleros se ve recompensado con una entrada en perfecta armonía entre aplausos y vivas a "NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO".
Ángeles Poveda Guardiola 9/05/2011
Procesión del Lunes Santo, 18 de abril
En el umbral del la Iglesia aparece la Cruz Guía de la Cofradía del Santo Sepulcro y Jesús Cautivo, tras ella su banda de cornetas y tambores con su estandarte, forman, en el exterior, para que se adelanten los niños con sus cruces y cofrades con sus cirios alumbrando, que preceden, ya fuera, a la banda, para que esta inicie su llamada a un trono alzado por costaleros y portando a Jesús Cautivo, con su humilde túnica blanco y manos atadas
Unas perdidas gotas aparecen como preludio de una llovizna que obliga a todos los allí congregados a guarecerse en el interior del templo. Ojos vidriosos y caras compungidas se observan, mientras un constante mirar al exterior rogando que esas juguetonas gotas cesen.
"Se retrasa la procesión, de momento media hora", anuncian por el micrófono el Sr. Cura y el Hermano Mayor. Pero los ruegos han sido oídos, y la lluvia ha cesado, por lo que a las 22.15 se reinicia la salida de la procesión de Jesús Cautivo
Humilde sale el Cautivo, con esa mirada limpia y clara, con una lentitud engañosa para iniciar su giro al son de la interpretación de "Orando al cielo", sube por la calle Mayor hasta un lugar emblemático de antaño, la calle Queremon Alfonso, tras su paso, seis peldaños separan el trono de la plaza la Malva que ágilmente, casi en volandas alzan sus portadores. En el centro de la Plaza hacen una "levanta" al son de "Reo de muerte".
La estrechez no es obstáculo para sus costaleros, que hábilmente introducen el trono en la calle Bohuero para encaminarse a la calle La Paz, donde el silencio es roto por las palabras emocionadas de Doña Carmen Pico recitándole una poesía a Jesús Cautivo. "Gracias costaleros" se despide Doña Carmen cuando el trono reinicia su marcha hacia la calle Poveda
Los aplausos transmiten calor y animo irrumpiendo el silencio de los costaleros, en cada "bajada" para traspasar cables que se entrecruzan en su paso, cuando ya alcanzan la calle San Francisco, donde con paso corto doblan hacia la calle Salamanca, en su recorrido, una vez más, Monóvar acoge con fervor este Cautivo que se nos ha colado en nuestro interior a propios y extraños.
Desciende por la calle Argentina para encaminar su regreso, por la calle Mayor, hacia la Iglesia. A su punto de partida ha llegado y comienza su entrada, mientras su banda le interpreta "Tras de ti mi Cautivo". Lento y pausado, con un paso corto, llega a los umbrales de la fachada, cuando parece que sus costaleros se resisten a dejar marchar tan preciada carga y con paso atrás retroceden su andar, solo es un atisbo de su intención, porque raudo entra un año más a quien durante un año más lo acogerá, la Iglesia de San Juan Bautista.
Mari Carmen Calpena Poveda 28/04/2011
Dumenge de Rams, 17 d'abril
Ol a palma en el carrer. El sol lluïx. Mai falla. No s'atrevix a estropejar l'inici de la Semana Santa monovera. Este Dumenge de Rams la plaça de l'Exconvent s'ha plenat de gom a gom. Palmes, de totes les grandaries, ambientaven el mati solejat que és el preludi de la gran funcio. Cares d'alegria, de preocupacio, i fins i tot, de nervis inunden els racons.
Palmes, oliu i flors. Eixa és l'esencia del Dumenge de Rams. Els monovers s'han vestit este 17 d'abril en les millors gales per a acompanyar l'image de Jesus Triomfant. De nou el burret ha rodat sobre la vella carrosa anunciant l'inici d'una semana de pasio que creix cada any. En poc més d'una hora la multitut que se congregava en l'Exconvent s'ha donat cita en la porta de l'iglesia.
Hi hauran novetats que enaltiran els passos carregats de la tradicio que han forjat els confrares. El nou pas de la germandat del Crist, el recorregut de les provessons o l'encontre entre la Soletat i la Dolorosa marquen els comentaris del mati que se reproduiran durant els set dies vinents.
Quatre confraries, una germandat, set imagens i tot un poble en moviment mogut per diverses inquietuts. És Dumenge de Rams i arranca la Semana Santa de Monover.
Mario Vidal Silvestre 26/04/2011
Cronica escrita segons les Normes d'El Puig.
Asamblea General de la Junta Mayor 1/04
Tras la última reunión de la Junta Mayor antes del inicio de la Semana Santa, no se puede más que confirmar la perfecta sintonía y unión que existe dentro del seno de la Junta Mayor.
Este año se ha cuidado mucho la organización de los distintos actos previstos, minimizando al máximo los posibles imprevistos que puedan surgir en los distintos cortejos procesionales.
Entre las últimas decisiones adoptadas por la Junta cabe destacar el encargo de un báculo con el nuevo escudo de la Junta Mayor para que sea portado por el Presidente en las distintas Estaciones de Penitencia, el montaje frente a la puerta de la Iglesia de una pequeña plataforma que facilite la grabación de las entradas y salidas de los distintos Pasos a la televisión local.
También se decidió que tras la plena incorporación de la Hermandad de la Entrada de Jesús Triunfante y recientemente de la Mayordomía de la Virgen del Remedio, todas las procesiones, desde el Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección cuenten con un representante de cada uno de los Miembros Asociados de Junta Mayor de Cofradías de Monóvar.
Finalmente se acordó que para el Domingo de Resurrección, la Virgen del Remedio vaya acompañada en su recorrido desde la Calle Mayor hasta la Plaza de la Malva y posteriormente hasta el Templo, por cinco tambores (uno por cada Cofradía) marcando el paso a los costaleros de la Virgen.
La próxima Asamblea General ordinaria se celebrará a las 20.30 horas, el 27 de mayo.
Francisco Jaén 3/04/2011